Éxito del coloquio “Empresas y Empresarios en el primer tercio del S.XX”

Éxito del coloquio “Empresas y Empresarios en el primer tercio del S.XX”

Empresas y Empresarios en el primer tercio del siglo XX – Resumen del evento from ondacampus on Vimeo.

Badajoz, 17 de mayo de 2017. En el primer tercio del siglo XX proliferaron empresarios con proyectos que revolucionaron el sector secundario español, implantando la tecnología de la Revolución Industrial e impulsando empresas que marcaron el devenir económico de España.

En la Universidad de Extremadura se ha celebrado entre los días 16 y 17 un coloquio, dirigido por el profesor Molina Recio, en el que se han presentado una docena de novedosos estudios sobre una generación pionera de empresarios españoles en las primeras décadas del siglo XX.

Las investigaciones se han centrado en el binomio empresa-empresario para comprender el papel de algunos de los principales nombres que construyeron el futuro industrial español, así como las características y estrategias empresariales que desplegaron, sus éxitos y fracasos. Una generación de empresarios, cuya labor fue fundamental en el devenir económico y que aún tiene un largo recorrido de investigación.

Entre ellos han destacado las innovaciones y las inversiones realizadas por Demetrio Carceller en la industria del petróleo; Damià Mateu en la automoción; Horacio Echevarrieta en la industria naval; José Entrecanales en la obra civil; González Byass en la producción de vinos, o Ernesto Anastasio Pascual en las navieras.

¿Qué sucedió para que esta generación pionera no culminase la revolución industrial? Gloria Quiroga, profesora de historia económica de la Universidad Complutense, explicó el impacto que tuvo la inestabilidad política de la Segunda República, la Guerra Civil y la autarquía franquista: “Estos empresarios habían conducido a la economía española al carril de incorporación a la autovía del crecimiento económico europeo, pero en plena aceleración un enorme camión se les cruzó, y tardaron treinta años en recuperarse de esa tremenda colisión”.

En el primer tercio del siglo XX, el prestigioso historiador Gabriel Tortella ha recordado que España fue el país que más creció pero, como ya plantease Tocqueville al intentar explicar las causas de la Revolución Francesa, los períodos iniciales de crecimiento conducen a los grandes conflictos: “Las revoluciones no son consecuencia de la miseria sino, paradójicamente, de los desequilibrios que generan las primeras etapas del crecimiento económico”.

Los Carceller, Mateu, Entrecanales, etc. formaron una generación pionera favorecida por el marco económico e institucional de la dictadura de Primo de Rivera, década en la que se consolida también una “aristocracia financiera”, los “condes de la metalurgia” y buen número de self-made man, con más iniciativa que formación. El caso de Demetrio Carceller Segura es un buen ejemplo de empresario que supo ver el futuro inmediato y la enorme rentabilidad que en los años sucesivos podía alcanzar la industria del refinado del petróleo, si se invertía en innovación tecnológica, se internacionalizaba el sector y se establecía una “instrumentación recíproca” con el poder político.

Aunque, como han recordado varios ponentes sobre éste y otros empresarios, la extraordinaria clarividencia que tuvieron para el mundo de los negocios no la aplicaron a la memoria histórica de sus empresas y sus personas. Salvo casos muy conocidos, como Juan March, esta generación pionera perdió la batalla de la memoria histórica y de la opinión. El coloquio de Badajoz ha demostrado que los historiadores de la empresa tienen aún mucho que decir sobre la historia económica comparada española en el retorno europeo occidental, en ese sentido el profesor Tortella recordó que “España no fue una excepción”.